{"id":582,"date":"2020-04-17T21:21:29","date_gmt":"2020-04-17T21:21:29","guid":{"rendered":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/?p=582"},"modified":"2020-05-07T20:08:43","modified_gmt":"2020-05-08T01:08:43","slug":"el-dia-que-alci-acosta-le-confeso-su-amor-a-traves-de-una-carta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/el-dia-que-alci-acosta-le-confeso-su-amor-a-traves-de-una-carta\/","title":{"rendered":"El d\u00eda que Alci Acosta le confes\u00f3 su amor a trav\u00e9s de una carta"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><strong>Durante ese tiempo no dejaron de escribirse, fueron organizando los preparativos de la boda, le pidi\u00f3 a ella que abriera una cuenta de ahorros en la Caja Agraria de Soledad y le enviaba dinero, cada vez que le escrib\u00eda sus cartas de amor. Reunido el dinero suficiente consider\u00f3 prudente regresar a Soledad para unirse en matrimonio y compartir su vida con la mujer que lo ha acompa\u00f1ado durante sesenta a\u00f1os, desde el d\u00eda 3 de abril de 1960, cuando se casaron en la iglesia San Antonio de Padua, en Soledad.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-583\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/ferna.jpg\" alt=\"ferna\" width=\"100\" height=\"133\" srcset=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/ferna.jpg 100w, https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/ferna-45x60.jpg 45w\" sizes=\"auto, (max-width: 100px) 100vw, 100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><strong>Por Fernando Casta\u00f1eda Garc\u00eda<\/strong> <\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-584\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/l-capitular.png\" alt=\"l capitular\" width=\"82\" height=\"82\" srcset=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/l-capitular.png 100w, https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/l-capitular-60x60.png 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 82px) 100vw, 82px\" \/>a vida cambi\u00f3 para Ruth desde aquel lunes de junio de 1959 cuando se dirig\u00eda para el trabajo y un ni\u00f1o, a quien apodaban \u2018Chapa\u2019 le entreg\u00f3 una carta. Lo recuerda como un d\u00eda cargado de ansiedad, no pod\u00eda concentrarse en el trabajo ni evitar pensar en aquella carta que nunca imagin\u00f3 recibir de su vecino, porque aquel pianista flaco jam\u00e1s le hab\u00eda insinuado, siquiera con la mirada, que estaba interesado en ella.<\/p>\n<p>Esa noche despu\u00e9s de comer, estando a solas con su madre le coment\u00f3 y ense\u00f1\u00f3 la carta. La se\u00f1ora Agustina Calvo, ley\u00f3 sin asombro la declaraci\u00f3n de amor, adornada con corazones rojos pintados en los bordes de la esquela, y con la sabidur\u00eda de una madre respetuosa de las decisiones amorosas de sus hijas, le dijo que ese asunto no era de su incumbencia sino de ella, de la voz de su coraz\u00f3n, porque s\u00f3lo le pod\u00eda decir que lo conoc\u00eda muy bien y sab\u00eda que era un muchacho pobre, pero buena gente. Ruth se fue a la cama, pens\u00f3 por un rato en el pianista flaco y durmi\u00f3 pl\u00e1cidamente.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de sesenta a\u00f1os de uni\u00f3n matrimonial, es com\u00fan verlos sentados en la terraza de su casa compartiendo un amor que parece, en el uno, la prolongaci\u00f3n del otro, un amor con una historia y sello propio, como si no perteneciese al mundo de los humanos porque, al escuchar la historia, nuestra imaginaci\u00f3n se empecina en llevarnos a terrenos arados entre la f\u00e1bula y la fantas\u00eda. Los observo mientras tomo un sorbo de caf\u00e9. Ruth lo mira para decir que \u00e9l estaba impaciente por obtener respuesta a su declaraci\u00f3n de amor, y a la ma\u00f1ana siguiente la esper\u00f3 en la esquina de la \u2018Gallera La Reforma\u2019 \u2013actual Banco de Colombia-, dejando ver el insomnio en las ojeras de la noche sin dormir, parec\u00eda enfermo. La respuesta lo sorprendi\u00f3 y un brillo de felicidad ilumin\u00f3 sus ojeras en vela.<\/p>\n<figure id=\"attachment_586\" aria-describedby=\"caption-attachment-586\" style=\"width: 925px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-586 size-full\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alci-y-su-esposa.png\" alt=\"Alci y Ruth\" width=\"925\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alci-y-su-esposa.png 925w, https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alci-y-su-esposa-300x208.png 300w, https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alci-y-su-esposa-768x531.png 768w, https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alci-y-su-esposa-87x60.png 87w\" sizes=\"auto, (max-width: 925px) 100vw, 925px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-586\" class=\"wp-caption-text\">Alci y su esposa Ruth<\/figcaption><\/figure>\n<p>Le dijo que si quer\u00eda ser su novio deb\u00eda hablar con los padres de ella. Fue lo que se le ocurri\u00f3 por salir del paso y quit\u00e1rselo de encima, estaba nerviosa. El jueves, dos d\u00edas despu\u00e9s de la respuesta, la esper\u00f3 en la esquina de la gallera para decirle que les hab\u00eda comunicado al se\u00f1or Luciano y a la se\u00f1ora Sara, sus padres, la condici\u00f3n que le puso para ser su novia e iban el s\u00e1bado para la casa de ella. Frente a esta situaci\u00f3n no le qued\u00f3 otra alternativa que manifestarle a la se\u00f1ora Agustina las pretensiones de Alci y \u00e9sta le coment\u00f3 a Mart\u00edn Agudelo, el padre de Ruth, de la visita del matrimonio Acosta-Cervantes y el motivo de la misma.<\/p>\n<p>La terraza de la casa es el olimpo donde, Alcib\u00edades Alfonso Acosta Cervantes, se sienta en su trono, vistiendo bermudas y camisas con dise\u00f1os que reflejan su esencia de hombre Caribe, cuando su \u2018alter ego\u2019 -Alci Acosta-, descansa del trabajo art\u00edstico. La brisa de diciembre se divert\u00eda jugando en la terraza y los flamencos artesanales sembrados en las jardineras que adornan las ventanas, con sus ojos sin vida, parec\u00edan mirar a Ruth y escucharla atentos y sorprendidos, cuando dec\u00eda que su pap\u00e1 no estaba de acuerdo porque lo ve\u00eda como un muchacho sin trabajo estable para hacerse cargo de la responsabilidad de sostener una familia, pero la madre de Ruth lo persuadi\u00f3 con el argumento de las intenciones serias de Alci con la ni\u00f1a. No muy gustoso el padre de Ruth acept\u00f3 recibir al matrimonio Acosta-Cervantes, sus vecinos.<\/p>\n<p>Mientras, Ruth, va tejiendo la historia de sus vidas unidas por una carta el artista la observa tranquilo, entonces recuerdo que estoy escuchando la misma que meses atr\u00e1s me hab\u00eda contado Alci e interrump\u00ed a Ruth porque record\u00e9 que indagando por el ni\u00f1o que apodaban \u2018Chapa\u2019, de cuyo nombre no se acordaban, le dije que se llamaba Ismael Pardo y hab\u00eda muerto hac\u00eda veinte a\u00f1os. El maestro Alci, segu\u00eda atento al relato de su esposa recordando que su padre no estaba de acuerdo y el d\u00eda de la cita se fue al club de billar \u2018American Bar\u2019, de donde lo sac\u00f3 la se\u00f1ora Agustina Calvo, para que escuchara a los padres de Alci, quienes les solicitaron les permitieran a los muchachos iniciar una relaci\u00f3n seria, porque su hijo ten\u00eda buenas intenciones con la hija de ellos.<\/p>\n<p>Lo mira como su h\u00e9roe y recuerda cuando le dijo al se\u00f1or Agudelo que no se preocupara porque \u00e9l pronto tendr\u00eda trabajo seguro como pianista de una orquesta y le iba a dar dinero a ella para abrir una cuenta en la Caja Agraria, porque estaba pensando en matrimonio, y con otro pretexto el se\u00f1or Mart\u00edn Agudelo le respondi\u00f3 que \u00e9l no estaba en condiciones para cubrir los gastos del ajuar de su hija y Alci se lo desarm\u00f3 con un no se preocupe por eso y acordaron el horario de visitas todos los d\u00edas de siete a nueve de la noche. Lo sorprendente de esta historia de amor fue que los padres de ambos formalizaron un noviazgo sin existir. Hasta ese momento, Alci, ni la mano le hab\u00eda tocado a Ruth.<\/p>\n<p>Hab\u00edan transcurrido seis d\u00edas desde aquel lunes de la carta cuando la vida cambi\u00f3 su rumbo. Ruth, daba inicio a un noviazgo oficial con el hombre que le confes\u00f3 su amor a trav\u00e9s de una carta, con el que s\u00f3lo hab\u00eda cruzado palabras dos veces y quien era su vecino. Comenz\u00f3 a visitarla todos los d\u00edas a la hora convenida. Ella lo recib\u00eda en la puerta de su casa, \u00e9l se sentaba en un lado y Ruth en el otro. No se agarraban las manos ni se besaban. Dijo que era muy jovencita, y sus padres estaban pendientes de ellos, porque antes no era como ahora que las peladas son muy lanzadas y en su \u00e9poca eso no se daba, eran novios pero no se hab\u00edan besado.<\/p>\n<figure id=\"attachment_587\" aria-describedby=\"caption-attachment-587\" style=\"width: 925px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-587 size-full\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alci-y-ruth-2.png\" alt=\"alci y ruth 2\" width=\"925\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alci-y-ruth-2.png 925w, https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alci-y-ruth-2-300x208.png 300w, https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alci-y-ruth-2-768x531.png 768w, https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/alci-y-ruth-2-87x60.png 87w\" sizes=\"auto, (max-width: 925px) 100vw, 925px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-587\" class=\"wp-caption-text\">Alci Acosta y su esposa Ruth<\/figcaption><\/figure>\n<p>Mucho tiempo atr\u00e1s, charlando con Alci, record\u00f3 que ella trabajaba en una f\u00e1brica de confecciones cerca a la iglesia de San Nicol\u00e1s, en Barranquilla, \u00e9l la esperaba a la salida del trabajo y el d\u00eda que le dio el primer beso, Ruth, vest\u00eda un traje color naranja con dise\u00f1os en negro. Al poco tiempo de ser novios firm\u00f3 contrato con la orquesta \u2018Los diablos del ritmo\u2019, del maestro Pello Torres, se fue para C\u00facuta, donde vivi\u00f3 una gran temporada y continuaron el noviazgo a trav\u00e9s de cartas. Duraron diez meses de novios, de los cuales Alci estuvo casi seis por fuera del municipio de Soldad, tocando el piano con Los Diablos del Ritmo.<\/p>\n<p>Durante ese tiempo no dejaron de escribirse, fueron organizando los preparativos de la boda, le pidi\u00f3 a ella que abriera una cuenta de ahorros en la Caja Agraria de Soledad y le enviaba dinero, cada vez que le escrib\u00eda sus cartas de amor. Reunido el dinero suficiente consider\u00f3 prudente regresar a Soledad para unirse en matrimonio y compartir su vida con la mujer que lo ha acompa\u00f1ado durante sesenta a\u00f1os, desde el d\u00eda 3 de abril de 1960, cuando se casaron en la iglesia San Antonio de Padua, en Soledad. Ese d\u00eda, por mantenimiento en las redes, se suspendi\u00f3 el fluido el\u00e9ctrico en el sector donde festejaron el matrimonio y el famoso vals de Strauss se qued\u00f3 con los crespos hechos y debi\u00f3 esperar cincuenta a\u00f1os, cuando celebraron las bodas de oro, para que lo bailaran.<\/p>\n<p>Los primeros a\u00f1os fueron a prueba de sacrificios para los reci\u00e9n casados, \u00e9l segu\u00eda tocando el piano en diferentes orquestas de la Costa Norte colombiana, porque quer\u00eda ser un gran pianista. Para ese entonces hab\u00eda nacido su hija Janeth, (q.e.p.d), en el campo de la m\u00fasica la situaci\u00f3n no pintaba bien y Ruth hac\u00eda maravillas para estirar el poco dinero que Alci le giraba, dividir el tiempo en los quehaceres del hogar, la atenci\u00f3n para su peque\u00f1a hija, mientras \u2018Checo\u2019 esperaba su turno en el vientre de ella para salir a cantar hasta convertirse en la estrella de la m\u00fasica tropical, que es hoy y s\u00edmbolo del carnaval en Barranquilla.<\/p>\n<p>Desde el nacimiento de su hija mayor siempre ha estado al frente de la casa, pendiente del m\u00ednimo detalle para que cada cosa ocupe su lugar y hasta, hace pocos a\u00f1os, de la ropa de su esposo cuando ten\u00eda presentaci\u00f3n, porque ahora es el propio maestro quien arregla el equipaje para sus giras art\u00edsticas. Es la capitana del hogar que condujo a puerto seguro formando sus hijos en valores, la misma que se sienta todas las tardes en la terraza frente al hombre que le confes\u00f3 su amor a trav\u00e9s de una carta, de cuyo amor nacieron tres hijos y han visto crecer la familia con cinco nietos y tres bisnietos.<\/p>\n<p>Con la misma seguridad y confianza en su esposo, tambi\u00e9n aprendi\u00f3 a manejar la nueva posici\u00f3n art\u00edstica de \u00e9ste. Cuando Alci alcanz\u00f3 la fama y no ten\u00eda reposo en su carrera exitosa, ella continu\u00f3 con la responsabilidad del cuidado y crianza de los hijos, mientras \u00e9l, como un gitano sin odios cantando las letras de Crist\u00f3bal Sanju\u00e1n, recorr\u00eda las ciudades del pa\u00eds interpretando Odio Gitano, Boda In\u00fatil, Telara\u00f1a, Fracaso, Gar\u00fa en el Alma, Profana, Hazla que vuelva, Tu mejor amigo. Sin embargo, no faltaron los comentarios adversos a su persona porque, como las letras de esas canciones que a\u00fan canta su esposo est\u00e1n relacionadas con la traici\u00f3n, la infidelidad y el desamor, en el imaginario popular se cre\u00eda que ella era la causa. Pero ella ten\u00eda plena tranquilidad de conciencia. De igual manera era consciente de la responsabilidad de su marido, hasta el punto de no prestarle atenci\u00f3n a conjeturas mal intencionadas que quer\u00edan mostrar a Alci como un hombre con amantes a mont\u00f3n por su fama.<\/p>\n<p>&lt;Yo creo que si las tuvo, lo supo manejar muy bien. Al fin y al cabo somos un matrimonio feliz y, como es l\u00f3gico, de pronto hemos tenido uno que otro reparo, cosas sin importancia. Aqu\u00ed estamos unidos por el amor que nos tenemos y, como digo siempre: mi viejito y yo estamos juntos porque hemos sabido respetarnos y respetar nuestro hogar. Hoy disfrutamos, como siempre, de nuestro amor y ahora lo hacemos con nuestros hijos, nietos y bisnietos. Se puede decir que somos un par de viejos \u2018chochos\u2019&gt;. Sonr\u00ede.<\/p>\n<p>La segunda taza de caf\u00e9 acompa\u00f1\u00f3 el final de una conversaci\u00f3n en la que hurgu\u00e9 los recuerdos de Ruth y nos trasladamos al pasado. La brisa segu\u00eda jugando en la terraza, los flamencos artesanales continuaban observ\u00e1ndonos con sus ojos sin vida, y cuando el sol parec\u00eda debilitarse, me desped\u00ed y los dej\u00e9 compartiendo ese amor que parece, en el uno, la prolongaci\u00f3n del otro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante ese tiempo no dejaron de escribirse, fueron organizando los preparativos de la boda, le pidi\u00f3 a ella que abriera una cuenta de ahorros en la Caja Agraria de Soledad y le enviaba dinero, cada vez que le escrib\u00eda sus cartas de amor. Reunido el dinero suficiente consider\u00f3 prudente regresar a Soledad para unirse en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":585,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64,7,113],"tags":[114,117,116,115,118],"class_list":["post-582","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-music","category-personajes","tag-alci-acosta","tag-biografias","tag-fernando-castaneda","tag-personajes-de-soledad","tag-soledenos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/582","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=582"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/582\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":805,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/582\/revisions\/805"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/media\/585"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=582"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=582"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=582"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}