{"id":9867,"date":"2022-06-09T14:12:55","date_gmt":"2022-06-09T19:12:55","guid":{"rendered":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/?p=9867"},"modified":"2022-06-09T14:23:34","modified_gmt":"2022-06-09T19:23:34","slug":"la-cultura-ciudadana-y-su-incidencia-en-los-comportamientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/la-cultura-ciudadana-y-su-incidencia-en-los-comportamientos\/","title":{"rendered":"La cultura ciudadana y su incidencia en los comportamientos"},"content":{"rendered":"<p><strong>La cultura ciudadana y su incidencia en los comportamientos<\/strong><\/p>\n<blockquote><p><strong><em>\u201cSi nos apegamos a las normas b\u00e1sicas de la convivencia en las cuales nuestros derechos culminan en donde empiezan los de nuestros vecinos, no tendr\u00edamos razones para llegar a procesos sancionatorios, porque nuestro sentido com\u00fan nos indicar\u00eda que estamos ante una conducta lesiva en lo personal o en lo colectivo. All\u00ed es donde la falta de cultura ciudadana se transforma en un comportamiento contrario a la convivencia y debe ser sancionado por una autoridad\u201d.<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-9869\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/apuntes-doc.png\" alt=\"apuntes doc\" width=\"230\" height=\"176\" srcset=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/apuntes-doc.png 429w, https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/apuntes-doc-300x230.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 230px) 100vw, 230px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-8529\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/e-capitular.png\" alt=\"e capitular\" width=\"65\" height=\"65\" srcset=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/e-capitular.png 150w, https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/e-capitular-60x60.png 60w\" sizes=\"auto, (max-width: 65px) 100vw, 65px\" \/>n toda sociedad civil prevalece la protecci\u00f3n y el fomento del ejercicio de los derechos fundamentales, instancia que permite la convivencia pac\u00edfica entre las personas. Las conductas y el comportamiento en general de cada uno de nosotros est\u00e1n relacionados a la \u00f3rbita de la cultura ciudadana que no es m\u00e1s que una apuesta a la transformaci\u00f3n social, mediante un ejercicio basado en la auto regulaci\u00f3n del individuo y nuestro entorno humano. De eso se trata b\u00e1sicamente la cultura ciudadana como enfoque de la pol\u00edtica p\u00fablica en aquellos espacios en los que la gente ejerce ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Hoy quisiera hablar un poco acerca de la cultura ciudadana como condicionante de conductas que, al estar apegadas al buen hacer, nos evitan enormes dificultades a lo largo de nuestras vidas.<\/p>\n<p>La cultura ciudadana como tal, juega un papel preponderante para la convivencia armoniosa entre los ciudadanos, nuestra conducta en los espacios p\u00fablicos y nuestra participaci\u00f3n en la sociedad. Es necesario que los habitantes de una comunidad comprendamos que la cultura ciudadana hace parte de esas acciones y costumbres del d\u00eda a d\u00eda que nos permiten convivir en armon\u00eda, frente a la sociedad.<\/p>\n<p>Las conductas inapropiadas de un individuo ante la colectividad quebrantan el respeto hacia los dem\u00e1s y desnaturalizan esa visi\u00f3n constructiva de la cultura ciudadana.<\/p>\n<p>Ejemplos hay muchos, desde el reconocimiento, el respeto y el cuidado del espacio p\u00fablico; pasando por hacer y respetar las filas y turnos frente a un cajero bancario o al interior de un establecimiento comercial, en el supermercado, en el abordaje del transporte p\u00fablico; lo observamos al darle paso al peat\u00f3n cuando conducimos; cuando concedemos prioridad a los ni\u00f1os, a las mujeres embarazadas, a los ancianos y a las personas con discapacidad; son estas una serie de reglas que nos autoimponemos desde la cultura ciudadana, desde el sentido com\u00fan.<\/p>\n<p>Son justamente esas normas las que, sin estar necesariamente supeditadas a una sanci\u00f3n legal, resultan absolutamente necesarias para conservar el orden y la armon\u00eda a partir de los h\u00e1bitos. Son sencillamente las buenas costumbres las que contribuyen al desarrollo de una sociedad en la cual la convivencia deja de ser una obligaci\u00f3n para convertirse en un estilo de vida.<\/p>\n<p>Ese debe ser nuestro desaf\u00edo, el apuntalamiento de las \u00e1reas de influencia cultural que nos identifican y que hist\u00f3ricamente han sido beneficiosas para todos, al punto de haber contribuido notablemente a reconocernos como una localidad amable, con impacto regional en el \u00e1mbito de nuestra capacidad de coexistir mediante nuestra bondad c\u00edvica.<\/p>\n<p>Toda sociedad se debe caracterizar por la amabilidad de sus habitantes, y mucho tiene que ver con ese concepto el equilibrio de la familia que, para mal, se ha venido desdibujando debido -en buena parte- al desarraigo, pero sobre todo a la multiplicaci\u00f3n de hogares disfuncionales, en los que no existe una figura que asuma la batuta jer\u00e1rquica ejerciendo una influencia justa y ejemplarizante.<\/p>\n<h3><strong>NUESTROS DERECHOS CULMINAN DONDE EMPIEZAN LOS DE NUESTROS VECINOS<\/strong><\/h3>\n<p>Si nos apegamos a las normas b\u00e1sicas de la convivencia en las cuales nuestros derechos culminan en donde empiezan los de nuestros vecinos, no tendr\u00edamos razones para llegar a procesos sancionatorios, porque nuestro sentido com\u00fan nos indicar\u00eda que estamos ante una conducta lesiva en lo personal o en lo colectivo. All\u00ed es donde la falta de cultura ciudadana se transforma en un comportamiento contrario a la convivencia y debe ser sancionado por una autoridad.<\/p>\n<p>Un ejemplo de ello es arrojar basuras en lugares prohibidos. Cuando alguien, sin importarle las consecuencias de sus actos, arroja desechos al cauce de un arroyo o a un espacio en el que no deber\u00eda hacerlo est\u00e1 transgrediendo la ley pero para ello, y antes de ello, est\u00e1 contraviniendo la noci\u00f3n fundamental de la cultura ciudadana.<\/p>\n<p>Esa conducta reprochable ocasiona una sanci\u00f3n por parte de las autoridades, ya sea mediante un llamado de atenci\u00f3n o incluso en forma de multa. Lo ideal ser\u00eda que -a partir de nuestros valores como seres que conviven en una sociedad de semejantes- tuvi\u00e9semos la suficiente cultura ciudadana para saber que no debemos incurrir en ello; que no debemos faltarle el respeto a los dem\u00e1s y a nosotros mismos a partir de un peque\u00f1o acto, que incluso podr\u00eda ser insignificante para muchos, como es el de arrojar las basuras en donde o cuando no debemos hacerlo.<\/p>\n<p>Ese es un ejemplo b\u00e1sico de cultura ciudadana y en donde la carencia de esa noci\u00f3n transforma nuestras acciones en un comportamiento que va en contrav\u00eda de la convivencia haciendo que pudi\u00e9semos ser sometidos a una sanci\u00f3n cuando la autoridad, en el orden moral, podr\u00edamos y deber\u00edamos ser cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>\u00c9xitos en su d\u00eda\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En toda sociedad civil prevalece la protecci\u00f3n y el fomento del ejercicio de los derechos fundamentales, instancia que permite la convivencia pac\u00edfica entre las personas. Las conductas y el comportamiento en general de cada uno de nosotros est\u00e1n relacionados a la \u00f3rbita de la cultura ciudadana que no es m\u00e1s que una apuesta a la transformaci\u00f3n social, mediante un ejercicio basado en la auto regulaci\u00f3n del individuo y nuestro entorno humano. De eso se trata b\u00e1sicamente la cultura ciudadana como enfoque de la pol\u00edtica p\u00fablica en aquellos espacios en los que la gente ejerce ciudadan\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9870,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[85,2378,64,3515,4210,163,1462,10,2,11,235,4,3955,6,998],"tags":[1228,2138,375,236,4415,4514],"class_list":["post-9867","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","category-columnistas","category-cultura","category-derechos-humanos","category-diversidad","category-educacion","category-inseguridad","category-judicial","category-locales","category-mundo","category-opinion","category-pais","category-politicas-publicas","category-region","category-seguridad-ciudadana","tag-analisis","tag-convivencia","tag-cultura-ciudadana","tag-opinion","tag-samir-serret-brango","tag-secretario-de-gobierno-municipal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9867","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9867"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9867\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9872,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9867\/revisions\/9872"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9870"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9867"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9867"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9867"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}