{"id":14089,"date":"2023-05-17T17:44:37","date_gmt":"2023-05-17T22:44:37","guid":{"rendered":"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/?p=14089"},"modified":"2023-05-17T17:44:37","modified_gmt":"2023-05-17T22:44:37","slug":"migrantes-una-vida-de-angustia-entre-invasiones-y-desalojos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/2023\/05\/17\/migrantes-una-vida-de-angustia-entre-invasiones-y-desalojos\/","title":{"rendered":"Migrantes: Una vida de angustia entre invasiones y desalojos"},"content":{"rendered":"<p><strong>*Migrantes: Una vida de angustia entre invasiones y desalojos<\/strong><\/p>\n<blockquote><p><strong>En Colombia existen miles de familias desplazadas por diversos motivos como la violencia, desastres naturales o el \u00e9xodo desde otros pa\u00edses -principalmente de Venezuela- que se han visto obligadas a establecerse y construir sus viviendas en terrenos subnormales, sin acceso a servicios b\u00e1sicos y en condiciones de vida deplorables, o en lotes pertenecientes a particulares, al Estado o a <\/strong><strong>empresas privadas. Debido a esto afrontan constantemente el drama de ser desalojados de los lugares que ocupan, en muchas ocasiones de manera violenta y perdiendo en ello lo poco que tienen al tiempo que soportan situaciones de mucho dolor y angustia, siendo los ni\u00f1os los que m\u00e1s sufren.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p><strong><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-14090\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/guillogonzalez.png\" alt=\"guillogonzalez\" width=\"177\" height=\"154\" \/><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Los Guillos: Guillermo Gonz\u00e1lez Pedraza (<\/strong><strong>Agencia Kronos) y Guillermo Le\u00f3n Pantoja (Contrastes.com.co)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>La punzante herida de un desalojo<\/h3>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-8529\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/e-capitular.png\" alt=\"e capitular\" width=\"65\" height=\"65\" \/>l agudo grito de una de las mujeres que horas atr\u00e1s hab\u00edan cerrado la v\u00eda de acceso al lote de invasi\u00f3n ubicado en la zona rural del <strong>corregimiento de Juan Mina, en el Atl\u00e1ntico<\/strong>, fue silenciado por el estruendo que produjo la detonaci\u00f3n de una granada aturdidora.<\/p>\n<p>El humo se expandi\u00f3 en medio de las cerca de 100 personas que ahora corr\u00edan rumbo a sus cambuches, mientras un reducido grupo lanzaba piedras y botellas con gasolina a los agentes del la Polic\u00eda que intentaban avanzar para desbloquear la calle.<\/p>\n<p><iframe title=\"Migrantes: Una vida de angustia entre invasiones y desalojos\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/qCa5atoxkkw?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>Una segunda detonaci\u00f3n estall\u00f3 al tiempo que la lluvia de proyectiles se incrementaba, los golpes en los escudos sonaban secos y fuertes, pero la unidad policial ganaba terreno y obligaba a los lanzadores a dispersarse.<\/p>\n<p>Por unos momentos rein\u00f3 el caos, las personas de las casas aleda\u00f1as al lote se encerraban y proteg\u00edan con trapos en su cara y agua para parar el efecto del gas lacrim\u00f3geno, mujeres y ni\u00f1os lloraban y ped\u00edan que se detuvieran, hombres lanzaban gritos obscenos contra los policiales, que persegu\u00edan a los tiradores y trataban de retirar los palos y llantas en ignici\u00f3n que imped\u00edan el paso.<\/p>\n<p>El fragor del enfrentamiento se prolong\u00f3 por unos minutos m\u00e1s cuando los encapuchados se rearmaron y desde lo lejos arremet\u00edan nuevamente con lanzamientos que ya no llegaban a su destino, pero que segu\u00edan siendo peligrosos.\u00a0 Una unidad de agentes motorizados entr\u00f3 a la escena y termin\u00f3 de alejar a los manifestantes que optaron por esconderse en medio de los matorrales.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14098 aligncenter\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/las-granjas.jpg\" alt=\"lasgranjas2023gg\" width=\"1080\" height=\"736\" \/><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de asegurar las posiciones y controlar a los tiradores, los agentes entraron al lote en medio de algunas casuchas de madera y bolsas de pl\u00e1stico a medio armar, otras m\u00e1s s\u00f3lidas, con ladrillos rojos y techos de zinc y unas m\u00e1s construidas en medio de lodazales y charcos de agua estancada.<\/p>\n<blockquote><p>En esta ocasi\u00f3n, el desalojo estuvo dirigido a cerca de 300 personas que ocupaban un predio distrital y que hab\u00edan sido retirados del mismo en dos ocasiones anteriores, pero que, volvieron a ingresar a pesar de la vigilancia y las medidas de cerramiento adoptadas.<\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cLa vez anterior nos metieron al mismo ej\u00e9rcito, pero ellos vieron que en la noche llegaron m\u00e1s de 500 personas y no quisieron enfrentarnos, as\u00ed que volvimos a meternos y construir de nuevo\u201d, aseguraba uno de las personas que hab\u00eda levantado su casa en medio del lote en disputa.<\/p>\n<figure id=\"attachment_14099\" aria-describedby=\"caption-attachment-14099\" style=\"width: 1080px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14099 size-full\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/las-flores.jpg\" alt=\"principalcolor\" width=\"1080\" height=\"736\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14099\" class=\"wp-caption-text\">Durante las diligencias de desalojo en diferentes sectores de invasi\u00f3n de la ciudad se han producido choques que terminan afectando a las personas m\u00e1s vulnerables como ni\u00f1os, adultos mayores o ancianos. Los choques se dan cuando las v\u00edas de di\u00e1logo parecen agotarse, pero los efectos pueden ser devastadores. Foto Guillo Gonz\u00e1lez\/Agencia Kronos<\/figcaption><\/figure>\n<p>En horas de la ma\u00f1ana, funcionarios de la alcald\u00eda de Barranquilla se acercaron al grupo que bloqueaba la v\u00eda, informados desde la noche anterior del operativo de desalojo, para conversar y exponerles el requerimiento de desalojar pac\u00edficamente el terreno, al no haber acuerdo, se les permiti\u00f3 crear una comisi\u00f3n que negociara con el grupo oficial, argumentando fallas en la tenencia del lote por parte del distrito, una indemnizaci\u00f3n o una pr\u00f3rroga de permanencia en el sitio mientras se dirim\u00eda el conflicto en espacios judiciales.<\/p>\n<p>La respuesta al final, deriv\u00f3 en el operativo de desalojo, pues el ente oficial, expuso sus argumentos y bas\u00e1ndose en un fallo a su favor, exigi\u00f3 la retirada inmediata de las personas que ocupaban el terreno. Ni siquiera los intentos, amenazas de mal proceder por parte de los abogados apoderados de los manifestantes o los ruegos de las mujeres que ped\u00edan solidaridad por su precaria situaci\u00f3n, pudieron detener la perentoria orden de desalojar.<\/p>\n<figure id=\"attachment_14092\" aria-describedby=\"caption-attachment-14092\" style=\"width: 1080px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14092 size-full\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/EL-REPOSO4.jpg\" alt=\"elreposo4\" width=\"1080\" height=\"785\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14092\" class=\"wp-caption-text\">Escena desgarradora en los alrededores del lote El reposo en el corregimiento de Juan Mina, el efecto de los gases lacrim\u00f3genos durante la operaci\u00f3n de desalojo afect\u00f3 a los vecinos del sector. Foto Guillo Gonz\u00e0lez\/Agencia Kronos<\/figcaption><\/figure>\n<h3>Las invasiones, una historia con un comienzo triste y sin un final a la vista<\/h3>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-8529\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/e-capitular.png\" alt=\"e capitular\" width=\"65\" height=\"65\" \/>n el departamento del Atl\u00e1ntico, la historia de las invasiones se remonta a principios del siglo pasado, cuando campesinos y personas que buscaban un mejor futuro para sus familias empezaron a salir de municipios ribere\u00f1os de departamentos vecinos para llegar a la novel Barranquilla y parte de su \u00e1rea metropolitana.<\/p>\n<p>Las primeras zonas en ser invadidas fueron los <strong>alrededores del Barrio Abajo,<\/strong> aproximadamente entre 1914 y 1916, cuando una gran cantidad de personas ocuparon en lo que se conoc\u00eda como <strong>La Cueva de Montecristo,<\/strong> sector del hoy <strong>barrio Montecristo<\/strong>, en inmediaciones del estadio de B\u00e9isbol Edgar Renter\u00eda Park.<\/p>\n<p>De ah\u00ed en adelante, la ciudad ha padecido oleadas de invasiones, donde miles de personas han ocupado predios, bien sean privados, oficiales o por determinar.<\/p>\n<p><strong>A finales de los a\u00f1os 50 y comienzos de 60<\/strong> por ejemplo, se dieron invasiones masivas en lo que en la actualidad es el <strong>barrio Carrizal<\/strong> y parte del <strong>barrio El Bosque,<\/strong> cuando ocupantes ilegales se asentaron en terrenos tuguriales, con precarias condiciones de vida, pero con la firme convicci\u00f3n de hacerse a un lote y levantar una vivienda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_14096\" aria-describedby=\"caption-attachment-14096\" style=\"width: 1080px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14096 size-full\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/la-loma-7.jpg\" alt=\"laloma23\" width=\"1080\" height=\"736\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14096\" class=\"wp-caption-text\">Ni\u00f1os ind\u00edgenas Yukpas que vivieron durante mucho tiempo en el sector de La Loma. Su inocencia contrasta con las duras condiciones de vida que han padecido. Foto Guillo Gonz\u00e1lez\/Agencia Kronos<\/figcaption><\/figure>\n<p>Sin servicios p\u00fablicos los invasores empezaron a organizarse para buscar soluciones a sus problemas de vida, acudiendo a pol\u00edticos que sacaban dividendos por ayudar, incluso estimulando a que naciera la pr\u00e1ctica del loteado y la invasi\u00f3n \u2018profesional\u2019.<\/p>\n<p><strong>En el sur de la ciudad,<\/strong> terrenos pantanosos fueron rellenados con basura y escombros por \u2018colonos\u2019 que, entre los a\u00f1os de 1973 a 1975, los ocuparon para construir viviendas de madera, con techos de zinc, d\u00e1ndole inicio al <strong>barrio la Chinita,<\/strong> cerca al recientemente inaugurado puente Pumarejo. Estos terrenos pertenec\u00edan a la se\u00f1ora Rita Alzamora de Mancini, que en defensa de sus propiedades inici\u00f3 un proceso judicial para desalojar a los invasores en un infructuoso esfuerzo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_14097\" aria-describedby=\"caption-attachment-14097\" style=\"width: 1080px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14097 size-full\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/la-loma.jpg\" alt=\"laloma23gg\" width=\"1080\" height=\"785\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14097\" class=\"wp-caption-text\">El desasosiego, la incertidumbre y la desesperanza rondan y conviven a diario con los invasores. Rostros y miradas perdidas propios de una vida sin un horizonte definido. Foto Guillo Gonz\u00e1lez\/Agencia Kronos<\/figcaption><\/figure>\n<p>El crecimiento irregular de estos sectores, las malas condiciones en que se desarrollan la vida en su interior, son el caldo de cultivo perfecto para la generaci\u00f3n de la violencia, la inseguridad, crisis de salubridad, entre muchas otras consecuencias, que obliga a las administraciones a buscar soluciones que frenen su expansi\u00f3n.<\/p>\n<p>Historias parecidas a la de La Chinita se dieron en otros sectores de la ciudad en diferentes \u00e9pocas, pero con la misma g\u00e9nesis, surgiendo barrios de invasi\u00f3n como Las Malvinas, producto de la ocupaci\u00f3n a los terrenos ubicados en la finca Manchester, del fallecido empresario Roberto Esper Rebaje; otros decidieron invadir vastas tierras del suroccidente formando barrios como Los \u00c1ngeles, Los Olivos, La Pradera, Los Rosales, Siete de Agosto, Santo Domingo, entre otros.<\/p>\n<p>El mapa de las invasiones se extiende por las fronteras de la ciudad, con personas ocupando terrenos ilegales en la misma <strong>Ci\u00e9naga de Mallorqu\u00edn, el barrio las Flores o en la Loma, a orillas del Ca\u00f1o de Las Compa\u00f1\u00edas,<\/strong> donde sus ocupantes vivieron por cerca de 40 a\u00f1os hasta ser reubicados, pero dando paso a nuevos invasores, en un problema que parece no tener fin.<\/p>\n<figure id=\"attachment_14093\" aria-describedby=\"caption-attachment-14093\" style=\"width: 1080px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14093 size-full\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/mallorquin.jpg\" alt=\"mallorquin23\" width=\"1080\" height=\"589\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14093\" class=\"wp-caption-text\">La Ci\u00e9naga de Mallorqu\u00edn ha vivido oleadas de invasiones que han levantado casas palaf\u00ecticas y calles en sus orillas anegables, un lugar inadecuado para la vida, sin embargo las acciones de desalojo han derivado en fuertes enfrentamientos, pues los invasores prefieren esa vida a no tener un lugar para habitar. Foto Guillo Gonz\u00e1lez\/Agencia Kronos<\/figcaption><\/figure>\n<p>Otras personas decidieron asentarse en territorios peligrosos, como lo que hoy llamamos<strong> Nueva Colombia, parte de La Manga, La Esmeralda, Carlos Meissel o Me Quejo,<\/strong> entre otros, construyendo sus casuchas sobre un suelo arcilloso que se desliza con las lluvias o en las laderas de peligrosas lomas que en invierno se resquebrajan y rompen arrasando con todo lo construido y incluyendo a las mismas personas.<\/p>\n<p>A\u00fan hoy el flagelo de la invasi\u00f3n sigue golpeando con fuerza, no solo a Barranquilla sino grandes \u00e1reas de su vecina Soledad, donde tambi\u00e9n se han formado barrios producto de este fen\u00f3meno y m\u00e1s en la \u00e9poca actual con la intensificaci\u00f3n de la migraci\u00f3n venezolana.<\/p>\n<figure id=\"attachment_14094\" aria-describedby=\"caption-attachment-14094\" style=\"width: 1080px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14094 size-full\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/villa-caracas.jpg\" alt=\"villacaracas\" width=\"1080\" height=\"589\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14094\" class=\"wp-caption-text\">Villa Caracas se convirti\u00f3 en un enclave en medio de varios barrios del suroccidente de Barranquilla, habitado por venezolanos y colombianos retornados durante el \u00e9xodo producido en el vecino pa\u00ecs. Foto Guillo Gonz\u00e1lez\/Agencia Kronos<\/figcaption><\/figure>\n<h3><strong>Las acciones del Estado<\/strong><\/h3>\n<p>En la mejor de las situaciones, los invasores han ganado pleitos legales, obligando a las administraciones a actuar para mejorar sus condiciones de vida, con instalaci\u00f3n de servicios p\u00fablicos, ofertas educativas, vivienda o salud, entre otras para su beneficio.<\/p>\n<p>Pero en muchos casos, el estado es obligado a actuar desalojando a los ocupantes ilegales de predios privados o lotes oficiales, bien sea a trav\u00e9s de reubicaciones, indemnizaciones o en el peor de los casos con desalojos forzosos, que frecuentemente terminan en violentos choques generando situaciones dram\u00e1ticas y peligrosas tanto para los angustiados expulsados, como para los integrantes de las fuerzas del orden.<\/p>\n<figure id=\"attachment_14095\" aria-describedby=\"caption-attachment-14095\" style=\"width: 1080px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14095 size-full\" src=\"https:\/\/contrastes.com.co\/digital\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-mina.jpg\" alt=\"juanmina23\" width=\"1080\" height=\"589\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-14095\" class=\"wp-caption-text\">En el \u00e1rea rural del corregimiento de Juan Mina se han asentado cientos de migrantes, unos en condici\u00f3n de alquiler de viviendas y otros invadiendo lotes privados o del municipio. Foto Guillo Gonz\u00e1lez\/Agencia Kronos<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El agudo grito de una de las mujeres que horas atr\u00e1s hab\u00edan cerrado la v\u00eda de acceso al lote de invasi\u00f3n ubicado en la zona rural del corregimiento de Juan Mina, en el Atl\u00e1ntico, fue silenciado por el estruendo que produjo la detonaci\u00f3n de una granada aturdidora.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14091,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[124,2400,8557,1056,23,277,101,3255,24,514],"tags":[9088,9089,8712,2641,9090,9091,2927,9092,2265,9093],"class_list":["post-14089","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","category-columnistas","category-cronicas","category-investigacion-periodistica","category-locales","category-opinion","category-pais","category-protestas","category-region","category-vivienda","tag-carlos-meissel-o-me-quejo","tag-desalojos","tag-guillermo-gonzalez-pedraza","tag-guillermo-leon-pantoja","tag-invasiones","tag-la-esmeralda","tag-la-manga","tag-los-guillos","tag-migrantes","tag-nueva-colombia"],"blog_post_layout_featured_media_urls":{"thumbnail":"","full":""},"categories_names":{"124":{"name":"An\u00e1lisis","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/category\/analisis\/"},"2400":{"name":"Columnistas","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/category\/columnistas\/"},"8557":{"name":"Cr\u00f3nicas","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/category\/cronicas\/"},"1056":{"name":"Investigaci\u00f3n Period\u00edstica","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/category\/investigacion-periodistica\/"},"23":{"name":"Locales","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/category\/locales\/"},"277":{"name":"Opini\u00f3n","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/category\/opinion\/"},"101":{"name":"Pa\u00eds","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/category\/pais\/"},"3255":{"name":"Protestas","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/category\/protestas\/"},"24":{"name":"Regi\u00f3n","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/category\/region\/"},"514":{"name":"Vivienda","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/category\/vivienda\/"}},"tags_names":{"9088":{"name":"Carlos Meissel o Me Quejo","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/tag\/carlos-meissel-o-me-quejo\/"},"9089":{"name":"desalojos","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/tag\/desalojos\/"},"8712":{"name":"Guillermo Gonz\u00e1lez Pedraza","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/tag\/guillermo-gonzalez-pedraza\/"},"2641":{"name":"Guillermo Le\u00f3n Pantoja","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/tag\/guillermo-leon-pantoja\/"},"9090":{"name":"invasiones","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/tag\/invasiones\/"},"9091":{"name":"La Esmeralda","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/tag\/la-esmeralda\/"},"2927":{"name":"La Manga","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/tag\/la-manga\/"},"9092":{"name":"Los Guillos","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/tag\/los-guillos\/"},"2265":{"name":"Migrantes","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/tag\/migrantes\/"},"9093":{"name":"Nueva Colombia","link":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/tag\/nueva-colombia\/"}},"comments_number":"0","wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":"","cvmm-medium":"","cvmm-medium-plus":"","cvmm-portrait":"","cvmm-medium-square":"","cvmm-large":"","cvmm-small":"","full":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14089","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14089"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14089\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contrastes.com.co\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}