El paso del huracán Iota y la devastación que causó en las islas de San Andrés y Providencia puso de manifiesto, además del deseo de los isleños de volver pronto a la normalidad, la gran necesidad que desde todo punto de vista tiene este territorio insular en materia de inversión pública y privada. Siendo un potencial destino turístico en el Caribe las cifras nos dicen lo contrario.
