El Padre Humberto Brum, párroco del templo de San Antonio de Padua fue declarado hijo adoptivo de Soledad
n un sentido y muy emotivo acto desarrollado en el templo de San Antonio de Padua, patrono de la localidad, el alcalde de Soledad, Rodolfo Ucrós Rosales, otorgó un reconocimiento especial, nombrándo hijo adoptivo de Soledad al padre Humberto Brum, quien por los últimos siete años se desempeñó como párroco de esa congregación, la de mayor influencia en la municipalidad.
El mandatario local exaltó su servicio a la comunidad durante su período como párroco de la iglesia de San Antonio de Padua, además de sus 47 años de vida sacerdotal.
Es de resaltar que el padre Humberto Brum culmina su vida como párroco y a partir de ahora estará descansando en la casa sacerdotal de la Arquidiócesis de Barranquilla.
