*Programas de convivencia ciudadana benefician a 600 jóvenes soledeños
El programa, liderado por la Secretaría del Interior del departamento a cargo de Yesid Turbay, se desarrolla en 17 instituciones educativas con el objetivo de fortalecer los hábitos de la sana convivencia.
00 jóvenes soledeños, de un total de 1.100, que cursan estudios en 17 instituciones educativas de zonas con alta vulnerabilidad de los municipios de Soledad, Palmar de Varela y Santo Tomás se benefician con la estrategia para la promoción de la convivencia ciudadana, la prevención y resolución asertiva de conflictos desde el sistema familiar implementado por la Secretaría del Interior del departamento con el objetivo de fortalecer los hábitos de sana convivencia.
“Los estudiantes de grados 10 y 11 recibieron la formación a través de estos talleres de convivencia que trajo la Gobernación a nuestra institución. Es un proceso muy hermoso en el que nuestros niños y jóvenes aprendieron sobre convivencia, cómo comportarse en el aula de clases y en sus casas para tratar de cambiar el entorno y, de esta manera, mejorar el ambiente escolar y en el hogar”, dijo Joaquín Castro, rector de la Institución Educativa Antonio Ramón Moreno de Soledad, durante la clausura del programa.
La prevención en materia de convivencia y la implementación de planes y programas en este tema tiene como fin la consolidación de unos municipios seguros y protectores de derechos, libres de violencias, amenaza de violencias, despojo intencional por parte de otros, en contra de la vida, la integridad física, la libertad y el patrimonio y demás bienes jurídicamente tutelados, para garantizar las condiciones necesarias de vida digna y de igualdad efectiva ante la ley.
Con este proyecto, la Secretaría del Interior del departamento busca implementar acciones que promuevan la sana convivencia entre los distintos actores sociales, a través del fortalecimiento de mecanismos de participación ciudadana y de métodos alternativos de resolución de conflictos.
El programa está dirigido a población vulnerable (con bajos ingresos económicos, vivienda en zonas de difícil acceso o en barrios de alto riesgo de inseguridad) para que puedan participar, manifestar inconformidades, utilizar los mecanismos que la ley provee para ellos y lograr adecuadas transformaciones sociales, a través de la intervención comunitaria.
Al final de los talleres, se realiza un encuentro para la prevención y la resolución asertiva de conflictos con actividades lúdicas y simbólicas, en las que los participantes expresan los conocimientos aprendidos. Es decir, por medio de expresiones artísticas, los estudiantes se encargan de multiplicar y llevar a la práctica los recursos aprendidos para la construcción de paz y cultura de no violencia en lugares estratégicos de cada municipio.
En Soledad, se benefician 600 estudiantes; en Palmar de Varela, 250 estudiantes; igual número en Santo Tomás, para un total de 1.100 estudiantes.
