Conversación Ciudadana: “Soledad, un caso atípico”

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*Conversación Ciudadana: “Soledad, un caso atípico”

Los mayores ingresos de Soledad provienen de las transferencias nacionales. En el Caribe, Soledad es el municipio más densamente poblado y en el comparativo nacional, sus ingresos corrientes están lejos de las ocho primeras ciudades del país, a semejanza de las ubicadas a veinte puestos del ranking. Además, los indicadores de necesidades básicas insatisfechas y generación de riqueza, según el Dane, no son muy satisfactorios.

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Por Juan Altamar Santodomingo

 

egún Fitch Ratings, una de las más importantes agencias internacionales de calificación crediticia: “la perspectiva de calificación de largo plazo del municipio de Soledad pasa a negativa desde estable”. Ya en 2015 Fundesarrollo publicó: “Finanzas Publicas de Soledad Atlántico un Caso Atípico” investigación realizada por Adriana Restrepo y Juan David Chacón; un análisis serio, fundamentado en las cifras y comportamiento financiero.

Soledad es la séptima ciudad más poblada de Colombia, clasificada hoy en segunda categoría municipal según la Ley 617 de 2000, sin embargo, presenta baja autonomía fiscal, a pesar del auge nacional de la descentralización; bajo nivel en recaudo de ingresos propios y de inversión, comparado con municipios de la misma categoría. En términos per cápita, tributa como un municipio de categoría 6, es decir como un municipio rural de menos de 10.000 habitantes, constituyéndose así en “un caso atípico dentro de las ciudades más grandes del país”.

Sin acudir a la calificadora de riesgos internacional, sabemos que sus mayores ingresos provienen de las transferencias nacionales. En el Caribe, Soledad es el municipio más densamente poblado y en el comparativo nacional, sus ingresos corrientes están lejos de las ocho primeras ciudades del país, a semejanza de las ubicadas a veinte puestos del ranking. Además, los indicadores de necesidades básicas insatisfechas y generación de riqueza, según el Dane, no son muy satisfactorios.

Todas estas situaciones están ligadas a múltiples factores, que no se resuelven diagnosticando ni insultando, sino teniendo claro, quienes son los que han detentado la dirección del municipio y no pusieron la casa en orden. No es que Soledad sea resistente a poder organizarse, sino la permisibilidad en “dejar hace, dejar pasar” o peor el “tapen, tapen”, que se supera con decisiones ciudadanas, dispuestas a acabar ese círculo vicioso, para enderezar el rumbo y dar a la ciudad el lugar que le corresponde en el contexto nacional.

La organización administrativa del ente territorial es fundamental, al igual que aprobar el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) moderno para proyectarlo a treinta años, porque los últimos cinco gobiernos no pudieron o no supieron lograrlo; implementar un sistema tributario eficiente y eficaz que erradique la evasión, la elusión y las malas prácticas. También es indispensable saber al fin, cuantos predios tiene el territorio; planificar la Hacienda Pública que aún no pudo salir de la cinco cincuenta; acabar con dependencias inadecuadas y duplicadoras de funciones que consumen importantes recursos; poner en orden a las ruedas sueltas que generan caos en la movilidad, servirían para iniciar nuevos derroteros.

Todo se puede implementar con la voluntad de actores ciudadanos y activistas políticos que piensen en el futuro; sin exoneraciones voluminosas de impuestos, como la del Aeropuerto con la Resolución 001001 de 2017 que aún se puede revisar, ni más contratos revisables aún, como el de la construcción de la segunda Estación de Bomberos.

Con un sistema confiable de Hacienda Pública se aumentan los recaudos y se controla el gasto, además también, cumpliendo los compromisos en este tema, como el de la elaboración del marco fiscal de mediano plazo, que aún no se realizó para estos últimos períodos.

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