*OPINIÓN: ¿Justicia al servicio de qué? Por Luis Adolfo Vidal F.
Creo que el país esta cambiando para bien y la reacción muestra bastante preocupación de quienes en realidad deberían brindar tranquilidad. La mentira es mentira y hace daño, pero nunca dura más que la verdad.
Por Luis Adolfo Vidal F. (*)
n un país que pide cambio, se abrió la discusión pública por el cuestionamiento del jefe de estado al Fiscal General de la Nación, le pregunta por el asesinato de doscientas personas, a lo que el cuestionado responde con la aclaración de la majestad e independencia de su cargo, pero sin responder a la pregunta realizada por el jefe de estado y presidente del país, el procedimiento para elegirlo es simple, el presidente presenta una terna a la Corte Suprema de Justicia quien elige a uno de los tres, luego de evaluar su hoja de vida y varias entrevistas, solo la comisión de acusaciones de la cámara tiene el mandato constitucional para investigarlo pero aquello no ocurre porque esta amarrada a los más bajos intereses. Los medios de comunicación abren el debate sobre la independencia del cargo del fiscal, sin promover la discusión sobre el caso concreto y cuestionar lo preguntado.
Y de ñapa en momentos en que en el Senado de la República se apresta a discutir la ley más importante del gobierno sobre la reforma a la salud el presidente del senado es destituido por el concejo de estado, aduce la sentencia que debió renunciar a su partido político meses antes de presentarse a una nueva elección, lo simpático es ¿Cómo iba a renunciar si ya había sido expulsado?, la expulsión constituye un acto jurídico en si mismo que exime de renunciar de donde ya se a expulsado, creo que eso lo entiende hasta un niño de primaria.
En el primer caso la justicia se asusta ante la contundencia de la pregunta y hace todo menos realizar los actos jurídicos pertinentes a su mandato constitucional y se esconde con la ayuda de los medios de comunicación a los que solo les preocupa la ingeniería social que pretenden hacer para que las cosas sigan sin resultados que ayuden a la sociedad a encontrar los responsables de crímenes de lesa humanidad.
Y en el segundo caso creo que una de las obligaciones de la administración de justicia es actuar de manera oportuna y no inoportuna como es el caso del presidente del senado.
Creo que el país esta cambiando para bien y la reacción muestra bastante preocupación de quienes en realidad deberían brindar tranquilidad. La mentira es mentira y hace daño, pero nunca dura más que la verdad.
Ese país quiere ser la capital mundial de la vida y así no se puede.
Para qué sirve la majestad e independencia de la justicia, si no es para ayudar a la sociedad a sentirse segura y protegida y no demostrar con sus actos que se doblega ante los intereses bajos y mezquinos de unos pocos.
(*) Director Revista Primera Línea
