el espectdor editorial

Calmémonos y abramos el espacio a un diálogo amplio

Análisis Opinión País Protestas

Calmémonos y abramos el espacio a un diálogo amplio, la editorial de El Espectador

La forma indicada de frenar esta espiral es aceptar un diálogo abierto, que sea convocado por el presidente Iván Duque y que incluya a todas las fuerzas políticas y sociales sin excepción, incluidas, por supuesto, las que protestan.

El Espectador

La editorial de hoy del diario El Espectador, y que transcribimos íntegramente, resume el punto en el que se encuentra el país y llama a la cordura de todos los actores enredados en la grave situación que atraviesa la nación. El dialogo y la relegación de posturas intransigentes, son las claves para apagar este incendio que amenaza con arrasar al país.  

l capitulara grave situación por la que atraviesa el país en estos momentos requiere una gran dosis de humildad de parte de todos los actores, de deponer los egos y unir voluntades. Lo que fue una protesta pacífica frente a la impopular reforma tributaria ha escalado a un nivel de violencia y vandalismo en varias ciudades que es inaceptable y que condenamos. La manera de cerrar esta caja de Pandora, que en mala hora se abrió, no puede ser la de la represión ni la militarización que, como lo temíamos desde estas líneas el pasado lunes, no ha hecho sino enardecer más los ánimos ya suficientemente caldeados. Si la Fuerza Pública, al intentar supuestamente proteger las ciudades, desconoce los límites legales, lo único que hace es agregar gasolina al incendio que arde hoy en el país. Hay que detener y judicializar a los violentos y a los vándalos, eso no tiene discusión, pero sin poner en pausa la Constitución y la ley.

La forma indicada de frenar esta espiral es, por el contrario, aceptar un diálogo abierto, que sea convocado por el presidente Iván Duque y que incluya a todas las fuerzas políticas y sociales sin excepción, incluidas, por supuesto, las que protestan. Ya varios expresidentes, ente ellos Juan Manuel Santos y Ernesto Samper, se han ofrecido para reunirse con el Gobierno y 11 representantes de la Coalición de la Esperanza enviaron una comunicación bastante sensata al primer mandatario, donde plantean pasos concretos para ambientar puntos de consenso inmediato.

Ayuda que el ministro del Interior hubiera aceptado reunirse con la Coalición de la Esperanza, que el nuevo ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, haya dado señales de sensatez y apertura al diálogo en sus primeras declaraciones, y que el presidente Duque haya instalado ayer la mesa de diálogo nacional que, vale repetir, no se puede circunscribir a un nuevo acuerdo de élites. La calle ha hablado y su voz tiene que estar en el centro de esa mesa con participación amplia e incluyente.

No hacerlo es dejar la puerta abierta a la anarquía. Si los actores involucrados actúan solo desde su propia orilla seguiremos en un diálogo de sordos. Óscar Iván Zuluaga, del partido de gobierno, sugirió un gabinete de unidad nacional. Es algo que podría explorarse, de nuevo, con representación más allá de la élite política. Los 11 firmantes de la comunicación de la Coalición de la Esperanza trazan una hoja de ruta que demuestra sindéresis, así como propuestas para analizar y poner en práctica de inmediato. Entre otros temas, acordar una reforma tributaria, necesaria, pero que no puede afectar aún más el golpeado bolsillo de las clases medias y bajas.

Deja tus comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *