las 2 quillas

Análisis: Las 2 barranquillas, dos ciudades que se conocen pero no conviven

Análisis Opinión País Región

En el puesto 11 del Top 30 -una selecta lista en la cual figuran las empresas que demostraron mayor solides en medio de la crisis generada por el coronavirus en Colombia- aparece la barranquillerísima Supertiendas y Droguerías Olímpica. Pero el número de barranquilleros que pasaron a engrosar la lista de la extrema pobreza se ha disparado y continúa ascendiendo en el Top de la miseria y del olvido…

Por Guillermo León Pantoja

articulos guillermoe capitularn nuestro artículo anterior hablábamos acerca de la importancia que adquiere, en este preciso instante, la estrategia liderada por el departamento del Atlántico para encontrarle una salida rápida y eficiente al tema de la crisis económica que -por cuenta de la pandemia- enfrenta la región Caribe. Hoy quisiera detenerme un poco en el mismo enunciado, pero observando la posición de Barranquilla que -soterradamente- viene a ser poco más o menos algo así como la capital de la región.

Barranquilla se ha consolidado como la capital del Caribe colombiano, el impulso que ha tenido esta ciudad durante las últimas dos décadas la ha transformado en toda una urbe que crece cada día a muy buen ritmo, independientemente del tema social que -con urgencia- debe ser tomado en cuenta, toda vez que resulta imperioso fomentar un desarrollo ecuánime, cuyo equilibrio permita una mayor calidad de vida para todos los habitantes, lejos de esas profundas, bochornosas y discriminantes diferencias entre el norte y el sur que hoy vemos y padecemos.

LA CIUDAD NECESITA EQUILIBRIO

En virtud de la pandemia se han perdido muchísimos puestos de empleo en el aspecto formal, situación que también debe analizarse desde la informalidad, un tema del cual hemos hablado bastante por la descarada forma en la cual el DANE cuenta como ‘empleados’ a una multiplicidad de actividades enmarcadas en el ‘rebusque’ y en el que clasifican, desde vendedores estacionarios y jóvenes que revenden minutos a celular hasta carromuleros.

Pero ¿alguien se ha puesto a pensar con absoluta seriedad qué está pasando y que va a suceder con los informales barranquilleros que se cuentan por miles? ¿Hay alguna estrategia que venga a suplir realmente su necesidad prioritaria como lo es el crédito rápido, lo que los hace presa fácil de usureros y mafiosos? Sinceramente, díganme si hay un plan lo suficientemente ambicioso y voluminoso que les permita acceder a créditos blandos, cuyas tasas de interés puedan pagar sin dejar de comer.

La crisis ha sido implacable especialmente con el sector informal -el mayor empleador de esta nación para ser honestos- y son muchos más los ‘informales’ que se encuentran hoy sin forma alguna de subsistir que antes del coronavirus. Las cifras del desempleo en la región son exorbitantes y apresuradamente debemos encontrarle una salida satisfactoria a ese gravísimo problema de orden social y educativo.

Todo proceso de evolución y progreso está sujeto, necesariamente, a una buena planificación y en ese punto las cosas parecen saldarse. En temas de infraestructura, de cemento y arena -lejos de posiciones sectarias y conceptos mágicos, mesiánicos o tribales- hoy vemos en Barranquilla los frutos del trabajo de años, observamos un dedicado y muy competente proyecto tanto en la ciudad de Barranquilla como en el ente departamental. Pero en ‘la arenosa’, el mismo plan de progreso infraestructural parece dejar por fuera el tema humano, imprescindible para el desarrollo de cualquier instancia que implica lo político y obviamente lo social.

comillasLea también: ¿Qué hace la gobernación del Atlántico frente a la crisis económica de la región Caribe? La estrategia del Atlántico para desarrollarse económicamente

En Barranquilla -una de las ciudades más desiguales de Colombia- el tema social no puede continuar esperando por su atención, ni recibiendo pañitos de agua tibia que solo calman el ardor del pueblo. Hoy tenemos dos barranquillas, una pujante y moderna que cada día se parece más a Miami y otra sumida en el olvido y sin mayores herramientas para salir de la miseria. Con problemas de vías, de servicios públicos, de inseguridad, de carencia de oportunidades, un espacio que parece haberse quedado en el tiempo, sujeta a los avatares de la suerte.

No podemos permanecer ajenos a la realidad, según el DANE, Barranquilla pasó de tener 68.924 habitantes en extrema pobreza en el año 2019 a tener 246.345 habitantes con niveles de pobreza extrema en el 2020, imposible que esa cifra haya descendido este año, al contrario, continúa y continuará subiendo a niveles más que preocupantes.

No podemos pretender que continúen siendo el carnaval o las victorias (cada vez menos) del Junior, los subterfugios y los pocos alicientes que tienen los barranquilleros marginados para soportar sus calamidades. Esto no puede ni debe continuar, es hora de demostrar en la práctica que los planes y proyectos sociales si funcionan. Hay que conectar, cuanto antes, a esas «dos barranquillas», que se conocen pero que no conviven, y en las que crece un monstruo de mil cabezas que por un lado se alimenta del inconformismo y el abandono, mientras que el otro mira hacia el norte pretendiendo que aquí no está pasando nada. Toda una olla de presión que viene pitando desde hace rato, sin que nadie le pare bolas.

MÁS CIFRAS DE LA PANDEMIA Y LAS REGIONES

Según la Superintendencia de Sociedades, en la región Caribe los ingresos pasaron de $75,8 billones en 2019 a $60,5 billones en 2020. En Bogotá y Cundinamarca también hubo una reducción de los ingresos que pasaron de $447,8 billones a $429,3 billones mientras que el Pacífico presento una caída de 0,87% en sus ingresos.

Por otro lado está la región Centro-Oriente la cual creció un 26,07% en sus ingresos pasando de $10,6 billones a $13,4 billones. El Eje Cafetero también presentó un incremento en sus ingresos pasando de $11,1 billones en 2019 a $12,1 billones en 2020. Finalmente, en Antioquia el crecimiento fue de 3,5%, con ingresos de $117 billones en 2020, mientras que el 2019 fueron $113 billones.

OTRO DATO

Sólo 2 de las 30 empresas más importantes de Colombia durante el año 2020 están ubicadas en la región Caribe, concretamente en los departamentos de Bolívar y el Atlántico. Son estas la cuestionada Refinería de Cartagena S.A. Reficar, que ocupa el número 7 de esa selecta lista en la cual las empresas demostraron solides en medio de la crisis generada por el coronavirus, mientras que en el puesto 11 aparece la barranquillerísima Supertiendas y Droguerías Olímpica. En el puesto 19 está Bavaria con una importante y estratégica sede en la capital del Atlántico y en el lugar 17 está la Drummond que opera en la minas del Cerrejón en la Guajira.

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